Friday, July 10, 2015

Al final, la decisión es nuestra, siempre la ha sido


¿Quién reeligió a Oscar Arias?  ¿Fue la Sala IV? No.  Fue la mayoría de los electores costarricenses. ¿Quién hizo que se importaran miles de toneladas de aguacates Hass todos los años?  ¿Fueron los importadores, fue el gobierno?  No, fueron los consumidores ticos que los compraban.  Si los ticos no hubieran tomado esa decisión (votar por Arias, comprar los Hass), no se hubiera producido esos eventos.  Al igual que con la carne de cerdo importada, al igual con mil y una cosas más que ocurren en nuestro país.

En cuanto al tema de productores ticos contra los importadores, hay que preguntarse: ¿quiénes son los perjudicados?  O tal vez además, ¿cuántos son los perjudicados?  Los importadores son personas de clase media alta o clase alta, que por definición, son un número reducido.  En cambio, los productores son de clase baja, y por definición, mucho más numerosos que los de clase alta.  Si la decisión de adquirir un producto tico, sea una lata de atún, sea un aguacate, o uno de los muchos productos en los supermercados, siempre ha sido nuestra, ¿por qué necesitamos que el gobierno prohíba (sea por la razón que quieran) su importación para apoyar al producto costarricense?  ¿Porqué no apoyamos a nuestros productores porque es patriótico hacerlo, solidario hacerlo?  Muchos dirán que los costos son superiores...claro, pagar algo como 500 pesos más por un producto cada semana (digamos que sea tilapia importada contra una cultivada en Guanacaste) podría ser un “golpe” al bolsillo.  Claro, veamos cuántas veces uno está “botando” esos 500 pesos durante esa semana: comprando una bebida gaseosa por semana, un café extra durante un día, o peor, gastándolos en cigarrillos o en alcohol.

Vemos entonces que cuando alguien “llora” o se queja de que los productos nacionales son más caros, no tiene mucho fundamento pues de todas formas podría estar gastando lo que se “ahorra”, en otras banalidades de la vida.

Yo creo que la conducta de nuestro pueblo lo determinamos nosotros.  Nuestros abuelos decidieron una vida pacífica (a pesar de haber tenido ejército durante toda sus vidas) y así hemos crecido nosotros: lo hemos adoptado como parte de nuestra cultura.  Entonces, así como ellos cambiaron la forma en que crecimos, podríamos cambiar la forma en que vivirán nuestros hijos.  

¿Por qué no podemos decidir apoyar a nuestros productores nacionales?  ¿A nuestras empresas costarricenses?  No necesitamos prohibiciones “legales” de nuestro gobierno, cerrar fronteras, decisiones de la Sala IV...solo necesitamos reflexionar...y decidir nosotros.  Es de nosotros la decisión de qué hacer.  Por eso, propongo que consumamos al menos un día al mes productos ticos, de agricultores ticos, de PYMES ticos, para ser solidarios y cuidarnos unos a otros.

Esperen pronto este evento...

Saturday, June 13, 2015

Muy tarde o muy temprano


Un día de éstos, mientras perdía el tiempo leyendo Facebook, me encontré un meme de 9gag.com, que decía: “nacimos 200 años tarde para explorar la Tierra, y 100 años muy temprano para explorar el espacio”.  Esto me hizo reflexionar si en efecto, había tenido suerte o no el estar viviendo estos tiempos.  Veamos:

Me alegro de que mi hijo no haya nacido hace 100 años, pues él es algo que era prohibido en algunos países europeos hasta hace poco, la biblia está sesgado contra gente como él, discriminado pues el mundo no está diseñado (todavía) para sus semejantes, inclusive era asociado con el satanismo.  ¿Su pecado? Mi hijo es zurdo.  Sí, inclusive hasta hace pocas décadas, en las escuelas alrededor del mundo se les forzaba a escribir con la derecha, y se discriminaba contra ellos.  Se les decía que era “antinatural”, aún cuando el 10% de la población mundial era zurda.

En otra época (unos 60 años), si hubiera vivido en algunos países del primer mundo, no hubiera podido casarme con mi esposa, pues por ejemplo, en EEUU, el matrimonio interracial era prohibido por ley.   Era también “no-natural”, iba contra el instinto natural, era incorrecto, llevaría al incesto, diseminaría enfermedades y ¡sería perjudicial para los niños!

Me alegro por mi hijo, y me alegro por mí, ¿pero mi esposa y madre?  Pues hace 70 años no hubieran podido votar, pues decían que “eran inferiores”, si votaban, se les daba poder, se emanciparían, no tendrían hijos, y ¡“se acabaría la raza humana”!  Inclusive no hubieran podido participar en competencias deportivas porque “carecen de fortaleza y de capacidad mental”.

Como ven, es “ridículo” cómo era el mundo antes.  Un momento…¿antes?  En este instante, alrededor del mundo, en muchos países incluyendo el nuestro, tengo amigos que sufren.  ¿Porqué?  Por las mismas “razones” de expuse arriba.  Cualquiera de ellas, o todas de ellas: es antinatural, se acabaría la raza humana, es prohibido por ley, sería perjudicial para los niños, va en contra de una religión, etc. etc.  Ellos, por tener preferencias sexuales distintas a los demás, no pueden casarse legalmente con la persona que aman y entonces parece que sí nacieron antes de tiempo, pues el mundo no está preparado para ellos.  Pero yo digo: el mundo no es lo que es, sino que será lo que queramos que sea.  La sociedad “argumenta” contra esta causa, al igual que contra las causas ilustradas arriba, pero yo creo que al igual antes, aunque sea poco a poco, podremos avanzar a una sociedad más justa e igualitaria.

Celebro el anuncio de la Pozuelo, celebro los reportajes de Teletica, y un día celebraremos todos juntos lograr ese mundo que todos hemos soñado.

* Pueden buscar en Google cualquiera de las afirmaciones de arriba.

Saturday, December 06, 2014

Subsidios


A menos de que uno sea de la clase alta, uno siempre está pensando cómo optimizar el uso del dinero e inevitablemente se encuentra en algún momento con el problema de que no alcanza del todo.
Se encuentra uno pagando esto y lo otro, y se pone a reflexionar ¿porqué debe uno estar trabajando para pagar cuentas?   Analizando el flujo del dinero en la sociedad me he cuestionado porqué algunos gastos no son subvencionados en su totalidad (gratuitos) por otras partes de la sociedad (de la misma forma en que la televisión y la radio nacional es gratuita, pagada por los anunciantes).  A continuación enumero algunos:
-       Eventos atléticos: por ortopedistas, entrenadores.  ¿Cuántas personas se lesionan al entrenar y participar en carreras?  O mejor dicho, ¿cuántas no?
-       Azúcar y confites: por endocrinólogos (diabetes) y odontólogos.  Los regalan en Halloween, pero hay que comprarlos en los supermercados.  A la larga, el costo de la sociedad por la diabetes y el sobrepeso es monumental.
-       Chicharroneras, chifrijos (marca registrada) y comida chatarra: por cardiólogos, nutricionistas y gimnasios.  Fin de año...comer como si no hubiese mañana.  Y luego, sobrepeso, infartos, dietas y ejercicio.
-       Cine: productores de palomitas de maíz y bebidas gaseosas.  Sale más caro la comida que la cinta.  Si regalaran el tiquete más gente iría y gastaría esa plata en comida.

¿Suena descabellado esto? De todas formas, muchos celulares ya son “gratuitos” con suscribirse a un plan determinado.
Agreguémosle otras de un tinte un poco más diferente (subsidiados parcialmente):
-       Seguridad privada: por el Ministerio de Seguridad Pública.  Su inoperancia en mantener la ciudadanía segura causa que uno contrate guardas, y si le roban, hasta se echa la culpa uno por “dejar la casa sola”.  ¿No tenemos el derecho a vivir en tranquilidad en nuestro país?
-       Consulta médica privada: por la Caja Costarricense del Seguro Social.  Aceptamos que la Caja es inoperante en muchos aspectos, con sus listas de espera y tortas.  Pagamos los que podemos la medicina privada, y le ahorramos al seguro cada vez.
-       Educación privada: por el Ministerio de Educación Pública.  El Mep no sirve, entonces pagamos colegios privados para nuestros hijos pues su educación es mejor.

Para estos tres rubros, la justificación se centra en esta pregunta: ¿No estamos aceptando por hecho que el gobierno central o instituciones autónomas han fracasado y por eso estamos asumiendo nosotros el costo?  Pagamos nuestra cuota obrero patronal de la CCSS, pero decidimos utilizar la medicina privada porque consideramos que su atención es mediocre.  Idem para la educación privada y seguridad.  Estamos dándole permiso al gobierno de ser mediocre y absteniéndonos de utilizar sus servicios, ahorrándole dinero de paso.  Considero que la pregunta es válida: ¿No debería el gobierno ayudarnos un poco ya que le estamos ahorrando recursos?
Para la clase media y alta es un hecho: el gobierno es incompetente en brindarnos salud, educación y seguridad.  ¿Qué más sigue?
-       ¿Puertos y carreteras? (suave...eso ya)
-       ¿Cárceles?  ¿Aplicación de la justicia? (ya hay cárceles privadas en EEUU…)
-       ¿Parques nacionales? (¿no concesionaron ya algo en un parque en una montaña alta en CR?)

La pregunta sería ¿qué tan permisivos deberíamos ser con las funciones del gobierno?  Imagínense que en unos 20-30 años nuestros hijos son padres, y son de la clase baja (eso pasa).  ¿Les dejamos esta Costa Rica así como la tenemos ahora?

Wednesday, November 05, 2014

Whatsapp

Nuestro idioma español aumenta día a día su vocabulario, incluyendo palabras nuevas relacionadas con la tecnología.  Al parecer, la Real Academia de Lengua Española incluyó “wasap” y “wasapear” como la aplicación y la acción de utilizar la popular aplicación de teléfonos inteligentes Whatsapp.  Estos son análogos al “tuit” o “tuiteo” relacionados con la aplicación Twitter.


Entonces, así como están las cosas (y así como me lancé a crear índices), voy a lanzar algunas palabras que siento que se requieren para describir muchas situaciones nuevas que involucran el uso de esta aplicación:


wusurrar: comunicarse virtualmente de persona a persona, estando esas dos personas juntas en una reunión física, pero estando presentes otras personas y se requiere pasar información “debajo de la mesa” o de forma discreta.


wasloquio: parecido que wusurear, excepto que es la conversación que involucra un grupo de personas.  Usualmente es toda una conversación paralela a la reunión física que se está teniendo.  Aflora en situaciones incómodas, jocosas, confusas o demasiado formales.


wasociego: confusión que sienten las personas cuando son parte del grupo virtual que lleva un wasloquio, pero que no están presentes en la reunión física.  Involucra inicialmente confusión, curiosidad, seguido por enojo por los reclamos de aclaración, que no correspondidos por los participantes en la reunión real.


wasapeando fuera del tarro (WFT): llamar o hablar directamente a una persona en un grupo virtual, el cual NO tiene whatsapp o no es miembro del grupo.


wasno: miembro de un grupo, el cual participa discutiendo opciones de reunión, sabiendo que no puede asistir físicamente por estar lejos (en otro país), pensando que es vacilón.


wutear: acto de basurear al wasno de parte de los miembros que sí pueden verse físicamente.


wasurear: acto de basurear por mensaje privado a alguien, usualmente al wasno.


wastidiar: parecido a wasurear, pero con el único objetivo de despertar, gastar batería o chingar a la persona.  Usualmente hecho por miembros de un grupo para castigar a un miembro.


wapeado: pérdida de batería debido a vibración o timbre continuo del celular debido a actos como wutear, wasurear o wastidiar.


wazapo: acto de enviar un mensaje a una persona o grupo equivocado.


wasapeada de rabo: envío un mensaje de índole personal/íntimo a un grupo equivocado en vez que a una sola persona.


washonra: sensación de vergüenza al cometer un wazapo o una wasapeada de rabo.


wasogo: sensación de incomodidad que da cuando se desea salir de un grupo pero no lo hace por miedo a que se censure.  Usualmente se termina nada más silenciándolo por un año.


wasentido: persona que escribe reiteradamente “fulanito ha dejado el grupo” para indicar que desea amenazar con dejarlo.


emoticonista: persona que solamente se comunica por medio de emoticones.


memíaco: persona que solamente se comunica por medio de memes.


wasbook: persona que solamente contribuye en un grupo publicando noticias/fotos/artículos como si fuera Facebook.


wasapción: sentimiento de frustración o decepción de participar en una discusión donde nadie le da pelota.


wapatía: acto de ignorar o pereza al ver conversaciones con más de 100 mensajes sin leer.


A su criterio, ¿cuáles otras palabras faltan?

Thursday, October 02, 2014

Las dos escuelas


Hay una escuela de ingeniería donde todos los días se aprende sobre temas avanzados: robótica, ingeniería de computadoras, bioingeniería, control automático, potencia, fotónica, telecomunicaciones y más. En ocasiones van de gira juntos a diversos lugares del país.  Sus estudiantes obtienen guía y consejo para desarrollar proyectos con los cuales han podido ganar premios, han ido al extranjero para presentar artículos, y han ido a escenarios nacionales a mostrar sus trabajos. Inclusive, reciben consejos para estudiar posgrados en el extranjero. Abundan las anécdotas, historias jocosas de la vida del ingeniero en la industria y en el extranjero. Se respira una atmósfera de confianza, camadería y pasión por la ingeniería: por todo lo que se ha aprendido y aún más por lo que se quiere aprender. ¿Cuál es el requisito de entrada? Tener interés, iniciativa y disciplina, independientemente del conocimiento previo. Los estudiantes deben repartir su tiempo entre las actividades curriculares y las múltiples actividades extracurriculares que complementan su experiencia. La graduación de cada uno de estos estudiantes es una mezcla de alegría y tristeza para los docentes: alegría por verlos pasar a otra etapa, pero tristeza de perderlos.

En cambio hay otra Escuela. Los estudiantes asisten a la universidad solamente cuando tienen clases, y luego de aprobar todos los cursos del plan, reciben un título de bachiller y salen al mercado laboral. Son ingenieros, pero no están seguros de haber aprendido realmente. Tienen una idea de la ingeniería, pero no la han vivido. Ya tienen el título, entonces ¿debería ser suficiente, no?

¿A cuál de estas dos escuelas le gustaría asistir? Pues resulta que ambas son la misma Escuela: nuestra Escuela de Ingeniería Eléctrica de la UCR. La gran mayoría conocen la segunda versión, pero no la primera. Muchos cumplen con lo mínimo y quieren graduarse lo antes posible haciendo el mínimo esfuerzo. Pero para otros, no es suficiente lo recibido pasivamente dentro del aula y toman control y responsabilidad de su propia educación.  Sacrifican su tiempo libre y obtienen oportunidades normalmente no disponibles a los demás.

La educación universitaria pública es un privilegio: por cada estudiante admitido, hubo cuatro o más que fueron rechazados y debieron buscar otras opciones. Y aunque el futuro del país depende de los profesionales que se están formando hoy, es común ver muchos estudiantes que faltan a clases, exámenes, cometen plagios, dejan botados los cursos y luego se quejan de que la UCR les ha fallado, a pesar de que la responsabilidad fue siempre de ellos.

La experiencia universitaria puede ser increíblemente enriquecedora, pero hay que buscarla individualmente, no se la ofrecerán en una bandeja. Las decisiones que usteden tomen hoy, por más sencillas o pequeñas, construyen poco a poco la realidad de ustedes mañana.

Entonces, ¿a cuál Escuela decidió asistir?


Tuesday, July 08, 2014

Más índices


Hace unas semanas una empresa me invitó a una reunión y luego a un almuerzo en un restaurante muy elegante.  El mesero era de lo más atento y los platos eran de lo más caros, lo cual me produjo cierto sentimiento de culpa, para luego pensar: ¿cómo se sentirá el mesero con los clientes?  ¿los envidiaría?  ¿se podrá imaginar si los campos estuvieran invertidos?
Ya sabemos que algunos índices miden la diferencia entre el mejor y peor salario de una empresa o institución, pero no toman en cuenta el producto o servicio de ese ente.  Entonces, siguiendo con los índices, me inventé este: Índice de Horizontalidad de una empresa (IH).  Se calcula tomando el salario de la persona peor remunerada en la empresa y dividiéndola entre el producto típico de esa empresa, sea bienes o servicios.  Esto asumiendo que son productos para el consumidor, y no productos para una empresa.  Entre mayor sea el IH, más “horizontal” es la empresa: si el empleado podría ser un potencial cliente de su propia empresa.
Hay empresas que son nada horizontales, sino casi verticales (muy bajo IH): sus empleados ganan demasiado mal como para ser alguna vez clientes.  Un ejemplo de esto son los restaurantes finos, agencias de autos de lujo, constructoras de casas de lujo.  Cuando el IH es cercano a cero, podría representar empresas donde se explota al trabajador, pagándole una fracción minúscula de la eventual ganancia.  Ejemplos conocidos son las maquiladoras asiáticas, mineros de diamantes y agricultores de cacao en África.
Empresas con alto IH indican que empleado se puede ver consumiendo lo que produce (no cotidianamente pero sí tiene la eventual posibilidad).  Estas empresas pueden tener un alto volumen de ventas (fabricantes de microchips, anuncios por internet) o bajo volumen (pulperías, tiendas de pueblo).


¿Utilidad del IH?  Por un lado está el sentimiento inicial que produjo el índice, mi culpa.  Culpa de que la sociedad no sea lo justo que uno desearía.  No quiere decir que uno no debe comer en un restaurante caro (el mesero tiene su trabajo y gana sus propinas), o que un trabajador de una empresa que vende artículos para la clase alta no pueda ser feliz y tratar bien a los clientes, pero obviamente si uno detecta una empresa es nada horizontal, hay que ver si es un caso de explotación y es obvio que las cosas deben cambiar.


Si se me presenta dos productos, uno con alto IH y otro con bajo IH, los dos con la misma calidad, pero siendo el primero más caro, teniendo yo la capacidad adquisitiva, compraría el primero.


Quizás la cuestión más completa sería, como paso previo obligado, poder detectar ¿cuándo algo es injusto?, y luego ¿qué puedo hacer o exigir para que esto no ocurra?  Otra vez, no quiere decir que esté en contra de los productos de lujo, sino que deberíamos estar en contra de las empresas que explotan a los trabajadores: no ignorarlo y alegrarse de que el producto esté barato, sino que en la medida de lo posible, consumir de fabricantes donde sus empleados son mejor pagados, aunque esto implique pagar un poco más.  Esto nos haría una sociedad más madura, justa.  No deberíamos ser cada uno reflejo de la sociedad actual, sino cada uno ser lo que la sociedad como toda, puede llegar a ser.

Thursday, March 27, 2014

Juego de índices

Existen muchos índices inventados para medir cosas muy diversas, como el índice Geni para medir la desigualdad en un país.  Como pocas veces uno puede bautizar cosas, he decidido unirme a la corriente e inventarme un par de índices.  Le llamaré al primero: el Índice del Parqueo (IP).  Éste se obtiene dividiendo el número de empleados de una empresa entre sus espacios de parqueo (no incluir el de los clientes).  Entre más cercano sea el IP a 1, mejor la remuneración promedio tendrá esa empresa.
Pues ¿qué pretende medir el IP?  El razonamiento es el siguiente (un tanto simplista debo admitir, pero sirve para reflexionar un poco): si una empresa ocupa personal capacitado, debe pagarles bien.  Si les paga razonablemente bien, se podría esperar que puedan tener carro y casa, entre otras cosas.  Si su fuerza laboral es compuesta por miembros de la clase media, se podrá esperar que ofrezca espacios de parqueo para sus empleados.  En cambio, si es una empresa donde su personal es mínimamente capacitado, se le pagará si acaso el salario mínimo, y todos sabemos que no alcanza ni para la comida de una familia.  En este caso la empresa no tendrá espacios de parqueo más que para la gerencia y el dueño.  Cabe decir que este tipo de empresas se puede movilizar más fácilmente entre diferentes lugares dentro de un país, o relocalizarse a otro país si cambian las condiciones.
Por ejemplo, ¿cuántos espacios de parqueo tiene una maquila?  ¿un call center?  ¿una transnacional en una zona franca?
Les dejo dos fotos aéreas de dos empresas para que se hagan la idea.  La primera es una empresa fabricante de dispositivos médicos en el Coyol de Alajuela que contrata mayoritariamente operarios (bachilleres de colegio).  La segunda es de otra empresa transnacional en Heredia que contrata profesionales universitarios y técnicos muy especializados (aclaración: están en un factor de acercamiento diferente, pero se distinguen los espacios de parqueo, y además la segunda tiene 10 veces más empleados que la primera).


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¿Cuál es la utilidad posible del IP?  En realidad sirve más para un diagnóstico crudo y rápido: ¿qué tipos de empresas tenemos ahora?  ¿qué tipos deseamos tener?  Pues ocupamos más empresas con alto IP que con bajo IP.  Esto no quiere decir del todo que las personas menos capacitadas no merecen trabajo.  Es bien sabido que por cada profesional que se contrata, se crean otros puestos de trabajo indirectos, y todo el sistema se sostiene.
La próxima vez que visiten o pasen por enfrente de una empresa, fíjense en la cantidad de espacios de parqueo que tiene, algo les va a decir de ella, sin tener siquiera que entrar por la puerta.

Costos ocultos de un posgrado

¿Empacando para viajes en que no irías? o ¿ver sorteos de lotería donde no puedes comprar un número?

Siempre se ha hablado de los grandes beneficios que obtiene el país cuando un costarricense obtiene un posgrado en el extranjero (sea maestría o doctorado).  Muchos más si este costarricense se dedica a investigar y a formar nuevo recurso humano en el país.  También se ha hablado de los costos materiales de enviar a alguien y que efectivamente vuelva, años después a nuestra universidad.  Lo que nunca se ha hablado es de los otros costos, humanos y materiales que incurre el estudiante y el país.

Cuando un profesional decide alejarse de su patria para estudiar, sabe que es un privilegio, pero más que eso también es un gran sacrificio.  Es un largo camino de estudios, de dos a cinco años (en ocasiones hasta ocho años), de trabajo de investigación y de aprendizaje.  Pero también son años de no percibir un salario, de no poder ahorrar ni realizar planes a largo plazo.  Y hay un costo “invisible” además: usualmente este profesional tiene familiares y dependientes, que deben dejar su vida profesional y familiar de lado para acompañar al estudiante en esta travesía.

En muchas ocasiones (como es nuestra sociedad machista), es la esposa o compañera la sacrificada: ella debe truncar su carrera profesional o sus estudios con tal de que se logre el sueño académico (y profesional) de su cónyuge.  En estos casos (que son muy paralelos a la decisión de tener hijos), el país no pierde solamente un profesional temporalmente (el estudiante de posgrado) para ganar un máster o doctor años despúes, sino que también pierde un profesional (el cónyuge) que el país también valiosamente cultivó por años.  Este profesional probablemente le costará mucho más reencaminarse en su carrera profesional (que lo digan las madres profesionales que tratan de volver a encontrar un empleo luego de ver crecer a sus hijos).

Nosotros, los que estudiamos los posgrados, sí estamos invitados a “comprar un número “ de la lotería de las oportunidades profesionales: viajes al extranjero, cursos, conferencias, mientras que nuestros cónyuges nos alientan y acompañan, pero sin dejar de sentir nostalgia de la vida profesional que pudieron haber tenido.

¿De qué forma se les toma en cuenta en la ecuación del posgrado?  La única forma en que “existen” es en el 25% extra del monto de manutención que se nos brinda, pero fuera de eso, no existen.  Esta complejidad es muy similar a la de tener hijos en una pareja, y la pregunta que como sociedad debemos hacernos es: ¿Cómo podemos encontrar una forma justa de beneficiarnos?  ¿Porqué nuestra sociedad nos obliga a elegir entre familia y carrera?  ¿Cómo podemos pagarles su apoyo, atención, aliento durante tantos años?

Nuestra universidad estar a la vanguardia y encontrar una solución, aspirar a ser el modelo que la sociedad costarricense necesita y no ser un mero reflejo de nuestra sociedad actual.