Tuesday, July 08, 2014

Más índices


Hace unas semanas una empresa me invitó a una reunión y luego a un almuerzo en un restaurante muy elegante.  El mesero era de lo más atento y los platos eran de lo más caros, lo cual me produjo cierto sentimiento de culpa, para luego pensar: ¿cómo se sentirá el mesero con los clientes?  ¿los envidiaría?  ¿se podrá imaginar si los campos estuvieran invertidos?
Ya sabemos que algunos índices miden la diferencia entre el mejor y peor salario de una empresa o institución, pero no toman en cuenta el producto o servicio de ese ente.  Entonces, siguiendo con los índices, me inventé este: Índice de Horizontalidad de una empresa (IH).  Se calcula tomando el salario de la persona peor remunerada en la empresa y dividiéndola entre el producto típico de esa empresa, sea bienes o servicios.  Esto asumiendo que son productos para el consumidor, y no productos para una empresa.  Entre mayor sea el IH, más “horizontal” es la empresa: si el empleado podría ser un potencial cliente de su propia empresa.
Hay empresas que son nada horizontales, sino casi verticales (muy bajo IH): sus empleados ganan demasiado mal como para ser alguna vez clientes.  Un ejemplo de esto son los restaurantes finos, agencias de autos de lujo, constructoras de casas de lujo.  Cuando el IH es cercano a cero, podría representar empresas donde se explota al trabajador, pagándole una fracción minúscula de la eventual ganancia.  Ejemplos conocidos son las maquiladoras asiáticas, mineros de diamantes y agricultores de cacao en África.
Empresas con alto IH indican que empleado se puede ver consumiendo lo que produce (no cotidianamente pero sí tiene la eventual posibilidad).  Estas empresas pueden tener un alto volumen de ventas (fabricantes de microchips, anuncios por internet) o bajo volumen (pulperías, tiendas de pueblo).


¿Utilidad del IH?  Por un lado está el sentimiento inicial que produjo el índice, mi culpa.  Culpa de que la sociedad no sea lo justo que uno desearía.  No quiere decir que uno no debe comer en un restaurante caro (el mesero tiene su trabajo y gana sus propinas), o que un trabajador de una empresa que vende artículos para la clase alta no pueda ser feliz y tratar bien a los clientes, pero obviamente si uno detecta una empresa es nada horizontal, hay que ver si es un caso de explotación y es obvio que las cosas deben cambiar.


Si se me presenta dos productos, uno con alto IH y otro con bajo IH, los dos con la misma calidad, pero siendo el primero más caro, teniendo yo la capacidad adquisitiva, compraría el primero.


Quizás la cuestión más completa sería, como paso previo obligado, poder detectar ¿cuándo algo es injusto?, y luego ¿qué puedo hacer o exigir para que esto no ocurra?  Otra vez, no quiere decir que esté en contra de los productos de lujo, sino que deberíamos estar en contra de las empresas que explotan a los trabajadores: no ignorarlo y alegrarse de que el producto esté barato, sino que en la medida de lo posible, consumir de fabricantes donde sus empleados son mejor pagados, aunque esto implique pagar un poco más.  Esto nos haría una sociedad más madura, justa.  No deberíamos ser cada uno reflejo de la sociedad actual, sino cada uno ser lo que la sociedad como toda, puede llegar a ser.

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